Sí, te puede pasar a ti, y a tu empresa, si es que no te ha pasado ya. Perder información o no poder acceder a ella, es la misma sensación que cuando un cantante se queda sin voz. Los motivos son muy diversos, desde virus informáticos, fallos en el sistema operativo, cortes de corriente e inclusive darle al botón equivocado cuando no tocaba. Por ello, es importante realizar copias de seguridad o backups para datos en la empresa periódicamente.
Veamos, más del 30% de los usuarios de tecnología jamás ha realizado copias de seguridad. Empezamos mal. Pero cada vez existe una conciencia más proclive a realizar backups. La razón es sencilla, ninguna empresa está dispuesta a malgastar horas de trabajo, y mucho menos perder proyectos, archivos y el acceso a datos donde se han invertido multitud de horas y grandes esfuerzos.
Bien, una vez tomada la decisión, pasamos a la acción. Existen 3 formas muy sencillas de hacer backups para datos de empresas: Almacenamiento interno, externo y la nube (cloud).
- Se puede realizar desde el mismo ordenador, con una partición de respaldo del disco duro. Muy recomendable dividirla, una para la instalación del sistema operativo, y otra, para guardar archivos. Hay programas que realizan estas copias de seguridad automáticas; en Windows EaseUS Backup and Restore, y en Mac, Time Machine.
- Copias de seguridad en unidades externas. Una excelente idea es comprar un disco duro externo. Existen multitud y son mejores que una memoria USB, un DVD o las tarjetas SD.
- Servicios de almacenamiento en la nube. Cada vez más demandados y en auge. Muchas empresas pagan por alojar parte de su información en servidores externos, aunque también existan gratuitos. Lo bueno, es que siempre están disponibles, teniendo un acceso inmediato a esa información y muy adecuado para internacionalizar la empresa.
¿Cuál escogemos entonces? Pues, dependerá de la naturaleza de los datos que deseemos copiar y de su tamaño. Aquí no hay secretos. Aunque, a más backups para garantizar los datos de nuestra empresa, mucho mejor para todos.
La frecuencia de las copias de seguridad dependerá de cada empresa, de sus empleados o usuarios y de cómo utilicen sus ordenadores o los diferentes dispositivos móviles. Aunque es muy recomendable hacerlo de manera periódica, siempre estará supeditado a la cantidad de información que procesemos en nuestros equipos.
Las copias de seguridad evitarán sustos y pérdidas innecesarias. Merece la pena “perder” algo de nuestro tiempo en realizarlas. Ocurra algo o no, una copia de seguridad siempre va a tener ventajas, o nos permitirá recuperar información o nos ofrecerá la tranquilidad de poder hacerlo. Sí, aquí pasa lo mismo que en la vida diaria, nada es eterno, y para que la información sobreviva, es necesario hacer copias de seguridad.
Curiosidades

Como todo, el almacenamiento informático evolucionó a lo largo de los años. Los dispositivos destinados a esta tarea redujeron su tamaño para finalmente “desaparecer” por completo en su versión tangible, pero multiplicando su capacidad en su versión digital. De todos los productos que se han creado para alojar datos, existen varios sistemas que ya quedaron obsoletos o a eso se encaminan, mientras que los usuarios apuestan cada vez más a la nube. ¿Es este el fin de los dispositivos de almacenamiento físico?
Breve historia
Las tarjetas perforadas fueron los primeros medios utilizados para ingresar información a una computadora en la década de 1960. Estaban hechas de cartulina con aberturas según el código binario. El método se usó hasta mediados de la década de 1970, cuando aparecieron las cintas magnéticas.
Posteriormente, en los años 80 y 90, se popularizó el disquete, un soporte con un gran impacto en la sociedad por su practicidad y bajo costo. Fue utilizado masivamente por los usuarios para distribuir software, transferir datos, almacenar información y crear pequeñas copias de seguridad.
A pesar de sus ventajas, los disquetes eran un soporte vulnerable a la suciedad y a los campos magnéticos externos, problemas que otros productos posteriores lograron solucionar.
Aun con los disquetes en auge, surgió una nueva tecnología que poco a poco los reemplazó: el CD. El formato estándar fue establecido en 1985 por Sony y Philips; muy pronto lo siguió el DVD con mayores capacidades.
A comienzos de la primera década del siglo XXI hizo su gran entrada la memoria USB (o pendrive), un dispositivo que se conecta a un puerto USB y que utiliza memoria flash para guardar información digital.
Las empresas IBM y Trek Technology fueron las primeras en vender unidades de memoria USB en el 2000. Gracias a su reducido tamaño, además de la facilidad con la que se puede acceder a la información, los pendrives gozan hoy de una inmensa popularidad.
El siguiente gran paso fue el de los discos duros portátiles, capaces de almacenar una enorme cantidad de datos. Fácilmente utilizables en cualquier computadora e ideales para respaldar grandes volúmenes de información, estos dispositivos aún tienen una desventaja: al igual que los discos duros tradicionales incluyen piezas móviles, que pueden ser afectadas por golpes o manejo brusco y generar fallos.
Adiós al soporte físico
A pesar de la cantidad de dispositivos y soportes que surgieron a lo largo de los años, muchos de los cuales siguen coexistiendo, hay un método de almacenamiento que se ha establecido recientemente como el predilecto por su practicidad y su ventaja económica: la nube.
Este modelo de almacenamiento de datos se basa en redes de computadoras a las que se puede acceder desde cualquier lugar, siempre y cuando se tenga conexión a internet. Servicios como DropBox, iCloud o Google Drive, entre otros, son algunos ejemplos. Con el almacenamiento en la nube, los soportes físicos de información parecerían tener los días contados.
El futuro
¿Logrará la nube suplantar a todos los dispositivos tangibles para almacenar datos?
“La pregunta es recurrente. Es evidente que las importaciones de pendrives vienen bajando”, dijo Ariel Plabnik, country manager de la marca Kingston, fabricante de memorias de ordenadores, en entrevista con Cromo.
Sin embargo, Plabnik no se apresura a la hora de anunciar la desaparición de las memorias USB. “La muerte del disquete la habían anticipado muchos años atrás y duró muchos años más. Aun hoy hay empresas viejas que tienen disqueteras y todavía los pueden seguir usando; no es que dejó de funcionar”, dijo Plabnik. Y añadió: “No creo que los USB desaparezcan por completo, aunque sí van a ser un negocio mucho más chico”.
La firma Kingston cuenta con una serie de productos pensados para alta seguridad, como memorias USB con encriptación. La nube es aun un medio proclive a ser vulnerado y en este aspecto los dispositivos de almacenamiento físico todavía llevan la delantera.
Otra ventaja de estos soportes es que se puede acceder a su contenido aun sin conexión a internet, mientras que la información en la nube depende totalmente de ella. Sin embargo, servicios como Dropbox o Google Drive ya permiten el acceso sin conexión a los archivos y datos previamente guardados.
Los pendrives además, siguen innovando; en la última edición de la CES de Las Vegas –uno de los eventos tecnológicos más importantes– se presentó una memoria USB Kingston de 2 terabytes, el pendrive con más capacidad hasta el momento (equivalentes a 2.048 gigas).
Soportes
- Tarjetas perforadas
Representaban los ceros (0) y los unos (1) mediante perforaciones o ausencia de perforaciones.
Para almacenar un archivo MP3 de 2 minutos se habrían necesitado más de 40.000 tarjetas. - Disquetes
Ideados para responder a la demanda de un soporte más portátil, fueron muy utilizados para distribuir juegos de PC. Fueron lanzados en 1980 y descatalogados en el 2000. - CDs
El principal soporte para la música en los años 90. Un CD cuenta con una capacidad de almacenamiento 450 veces superior a la de un disquete convencional. Aunque aun se utilizan, los DVD y dispositivos USB los han sustituido. - Pendrives
Las memorias flash USB representaron un gran avance en la tecnología de almacenamiento: son económicos, fáciles de usar y pueden almacenar un gran volumen de datos. Una unidad flash de 8 GB puede guardar casi 200.000 páginas web. - Nube
Con el almacenamiento en la nube se puede almacenar y compartir un volumen de archivos ilimitado, así como acceder a ellos desde cualquier dispositivo con conexión a internet, sin necesidad de un soporte físico.

Muy buen artículo, muy útil para todos los que tenemos accesos a las TIC